Midnight Dancers



lluvia...
hojarasca de ternuras
laten y crepitan
en nuestro árbol...
en nuestra secuoya ancestral...

estrellas
de acordes
en el titilar de tus ojos
y nuestra cintura
cuando cada primavera
sonríe
en cada paso
en cada vals
a medianoche...

en cada árbol
donde colgamos nuestros frutos
sin que el viento
de otoño o la levantisca de invierno
arroje al suelo de nuestra secuoya
(otrora nube)
nuestras semillas
y los signos de admiración de nuestros latidos, siisis

mientras el agua
sonríe entre sus cañadas de primavera
y en las manos
cuencos de tus ojos....

 

De Pruden Tercero Nieto, abril de 2014

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